Urbanismo destina 216.000 euros para la regularización de Las Brisas, Montebravo y Los Alvarados-El Reventón

La Biblioteca de Santa Brígida recibe el Premio María Moliner que otorga el Ministerio de Cultura
5 octubre, 2026
Mostrar todo

Urbanismo destina 216.000 euros para la regularización de Las Brisas, Montebravo y Los Alvarados-El Reventón

El Ayuntamiento de Santa Brígida, a través de la Concejalía de Urbanismo, ha dado un nuevo paso para abordar uno de los problemas urbanísticos históricos del municipio: la situación de varias urbanizaciones consolidadas y habitadas desde hace décadas cuyos procesos de recepción e integración administrativa no llegaron a culminarse.

El Pleno municipal aprobó el pasado jueves un suplemento de crédito por importe de 216.000 euros destinado a financiar la contratación de los trabajos técnicos y jurídicos necesarios para avanzar en la regularización y culminación de los procedimientos correspondientes a Las Brisas, Montebravo y Los Alvarados-El Reventón.

La actuación da continuidad al trabajo impulsado durante los últimos tres años desde la Concejalía de Urbanismo, que dirige María Lozano Lordán, y promovió la realización de estudios específicos para conocer con precisión el origen, la evolución, el estado actual y las obligaciones urbanísticas pendientes en cada uno de estos ámbitos. “Estamos hablando de urbanizaciones que forman parte de la realidad de Santa Brígida desde hace generaciones. El objetivo ahora es dejar de convivir con expedientes que llevan décadas abiertos y poner todos los medios técnicos y jurídicos necesarios para encontrar una solución y culminar los procedimientos que correspondan”, señala la concejal.

Tres urbanizaciones con más de medio siglo de historia

Los estudios encargados por el Ayuntamiento han permitido reconstruir buena parte de la historia administrativa y urbanística de estos ámbitos, algunos de ellos con expedientes que se remontan a mediados del siglo pasado.

Los Alvarados-El Reventón es el caso más antiguo. Sus antecedentes se remontan a 1962, cuando se inició el proyecto de urbanización. Posteriormente se sucedieron diferentes proyectos, modificaciones y convenios durante las décadas de los sesenta, setenta y ochenta. El propio Ayuntamiento participó en el proceso urbanizador como promotor. Sin embargo, pese a que el ámbito se encuentra materialmente consolidado desde hace décadas y actualmente está reconocido como suelo urbano consolidado por la urbanización, el proceso no llegó a culminar con una recepción formal de las obras ni con la completa formalización de las cesiones de los espacios públicos.

En Las Brisas, los antecedentes se remontan a 1967, cuando se aprobó el proyecto de urbanización de La Grama, de la que posteriormente surgiría el ámbito de Las Brisas. A lo largo de las décadas siguientes se produjeron diferentes intentos de adaptar y regularizar el desarrollo de la urbanización, incluyendo modificaciones y compromisos de cesión de terrenos para zonas verdes que finalmente no llegaron a completar todo el procedimiento administrativo.

El diagnóstico realizado pone de manifiesto que Las Brisas está materialmente consolidada y que sus infraestructuras básicas fueron renovadas entre 2006 y 2007, pero sigue sin constar una recepción formal por parte del Ayuntamiento ni la completa formalización de las cesiones urbanísticas.

Por su parte, Montebravo cuenta con un Plan Parcial aprobado definitivamente en 1987. Uno de los datos que refleja la antigüedad del problema es que ya en 1990 se solicitó la recepción provisional de la urbanización. Durante los años posteriores se concedieron licencias de primera ocupación y cédulas de habitabilidad, y la urbanización lleva más de tres décadas plenamente integrada en la realidad cotidiana del municipio. Sin embargo, el procedimiento de recepción no llegó a culminarse formalmente.

Hoja de ruta para resolver expedientes históricos

Los estudios realizados no se han limitado a identificar los problemas existentes, sino que han establecido una hoja de ruta para cada una de las tres urbanizaciones, determinando las actuaciones técnicas, jurídicas y administrativas que deberán llevarse a cabo.

Entre las cuestiones detectadas se encuentran la necesidad de comprobar el estado y adecuación de las obras de urbanización, identificar y formalizar las cesiones de suelo destinadas a espacios públicos, aclarar determinadas titularidades, actualizar la documentación técnica y determinar las obligaciones urbanísticas que, en su caso, permanezcan pendientes. El objetivo de la nueva contratación será precisamente dar continuidad a estos diagnósticos y ejecutar las actuaciones necesarias para avanzar hacia la regularización y recepción formal de las urbanizaciones, dentro del marco jurídico actualmente vigente.

“Lo importante es que ahora tenemos algo que durante mucho tiempo no existió: un diagnóstico completo y una hoja de ruta. Sabemos de dónde vienen estos expedientes, qué problemas presentan y cuáles son los pasos que hay que dar”, explica Lozano. La responsable de Urbanismo subraya que se trata de expedientes históricos que no pueden resolverse de forma inmediata, precisamente por la antigüedad y complejidad de la documentación y por los cambios normativos y urbanísticos producidos durante las últimas décadas. “Son problemas que llevan más de 30, 40, 50 e incluso 60 años formando parte de la historia urbanística de Santa Brígida. Nuestra responsabilidad es afrontarlos con rigor, reconstruir cada expediente y buscar una solución jurídica y urbanística que permita cerrar estos procesos pendientes”, concluye la concejal.

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más información

ACEPTAR